Silencio el Dios Menor supo en algún momento vencer a Muerte y Amor. Y así gobernó sobre las almas de toda la gente del mundo durante muchos años, nadie sabe cuantos.
Y todos olvidaron. Nadie supo nunca más lo que había ocurrido antes ni de donde habían venido los pueblos diferentes, con costumbres distintas, con rostros variados. Nadie podía saber y menos decir de donde habían surgido las ruinas que ahora quedaban de las antiguas ciudades de antaño.
“Después de todo nadie soy por mí mismo.” Dijo entonces Silencio, y con eso dejó de ser y regresó con TODO.
“El hijo pródigo, el más puro de nosotros.” Dijo Amor al regresar a su gobierno. Muerte en cambio no dijo nada, pero regresó a su gobierno también. “Contestad a mis palabras. No hay respuesta. No hay nadie después de todo.” Dijo Amor de nuevo.
Así fué como se empezaron todas las personas del mundo a contar los años de nuevo. Porque todos habían perdido la cuenta. Y marcaron sus calendarios con las siglas DS, que quieren decir Después de Silencio. Y surgió una nueva Era, donde la ciencia y la tecnología juegan un papel importante, donde se sabe de la naturaleza de los Dioses, y del origen del mundo, donde se se puede tomar barro entre las manos y enviarlo hasta las estrellas.